Mientras avanza la recta final de la redacción del Plan de Aprovechamiento del futuro Parque Micológico del Bierzo, el proyecto ya da sus primeros pasos sobre el terreno. Los técnicos de MICOCYL están instalando en estos días las parcelas de muestreo que servirán para conocer, año tras año, cuántas setas produce el bosque en cada punto del parque.
¿Para qué sirven estas parcelas?
Las parcelas de muestreo son pequeñas superficies delimitadas dentro del monte en las que, de forma periódica, se cuentan y se pesan todas las setas que van saliendo. Repitiendo este seguimiento temporada tras temporada se obtienen datos reales sobre la producción de cada zona, en lugar de estimaciones. Esa información es la que después permitirá decidir cuántos permisos de recolección se pueden ofrecer cada año sin poner en riesgo el recurso.
Repartidas por distintos puntos del parque
Las parcelas se están ubicando en diferentes posiciones del territorio, repartidas entre varios de los municipios y montes que forman parte del parque, de modo que el seguimiento no se concentre en un único punto sino que vaya recogiendo información de distintas zonas a medida que avanza la instalación.
Los primeros hallazgos
En las primeras instalaciones realizadas a mediados de septiembre ya se han encontrado ejemplares de Amanita caesarea, conocida popularmente como oronja, una de las especies más apreciadas de la comarca. Un buen augurio para el arranque de los muestreos y una muestra de la riqueza micológica que atesora el futuro parque.
El siguiente paso: empezar a muestrear
Una vez instaladas las parcelas, el trabajo continuará con las visitas periódicas de muestreo, en las que el equipo técnico recorrerá cada parcela para registrar las setas que van apareciendo. Estos datos, recogidos temporada tras temporada, formarán la base científica sobre la que se sustentará la gestión del futuro Parque Micológico del Bierzo.


